sábado, 23 de mayo de 2009

Desde el Lado Obscuro (Tercera Época)


En 1998, a causa de un periodo de convalecencia, este servidor intentó darle buen uso a dos semanas de reposo obligado y aprendió a usar FrontPage 98 para crear su primera página web. Era una forma novedosa de alejar la mente de mis tribulaciones terrenales y de compartir algunas ideas en torno a lo que acontecía en el mundo de la Ciencia Ficción y demás artes afines.

Así, en medio de dolores dignos de un parto, nació "Desde El Lado Obscuro" en su Primera Época.
Luego de la crisis, cual padre desnaturalizado, pronto abandoné el fruto de mis desvelos en el limbo de los bits.

Mí querido amigo: Jorge De Abreu, no paraba de recordarme lo injusto que había sido con la criatura. Hasta que un día del año 2002, presa de una indignación infinita, tomó al retoño en adopción y lo hizo suyo. Lo alimentó y lo vio crecer un par de años humanos (como 15 años web).

La culpa que sentía al ver tanta abnegación hizo que me asomara una vez para visitar al retoño y contribuir fugazmente con su manutención. De esa forma pagué una vieja deuda que tenía con Jorge y publiqué el artículo sobre mis andanzas en ConFrancisco 93.

Finalmente, el pobre Jorge no soportó el peso de la criatura adolescente que tragaba todo su tiempo, dejando apenas migajas para sus vástagos de carne y hueso. Entonces, con la cara larga y triste echó al muchacho de la casa con la esperanza de que su padre virtual se hiciera cargo. Ese fue el final de la Segunda Época, allá por el año 2003.

Así pasaron varios años durante los cuales Jorge se había embarcado en otras empresas, esta vez frutos primigenios de su hiperdesarrollado neocórtex.

De vez en cuando pensábamos en nuestro hijo, y lo imaginábamos perdido en un océano de unos y ceros, expuesto a la obsolescencia, el olvido y la entropía. Entonces ideábamos los más extravagantes planes para rescatarlo y hacerlo nuestro de nuevo. Luego de lo cual, de forma invariable, sentíamos el tirón de las cadenas que nos atan al mundo corpóreo, estrellándonos sin misericordia contra un duro piso de realidades densamente compactadas.

En octubre de 2008, ya mudado a las tierras heladas que están al norte del norte, la providencia se encargó de reunir de nuevo a padre e hijo para poder contarles la historia objeto del artículo que inicia esta Tercera Era: la Convención Mundial de Fantasía 2008.

Espero que esta vez el hijo se quede en casa, se empareje y me dé algunos nietos con quienes sobrellevar la vejez.
18 de noviembre de 2008

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